sábado, 3 de enero de 2004

Cronicas del crucero a la nada 1

Esto es como un crucero a la nada (hoy 7 a.m. luego de volver del bar y cohetear un rato)

De repente me tiro al precipicio de la nada, vuelo sin fin en caída libre a ningún lugar sin expectativas de llegar a el, pero caigo sin fin, se siente el cosquilleo de la sensación de ingravidez, de las ausencias y caigo, oscuridad y luz, oscuridad y luz, prendo y apago, prendo y apago, foco de 60 watts que titila a mi albedrío, prendo y apago, luz y oscuridad, sol y noche absoluta sin luna, sólo astros lejanos, ¿quiénes están allí? no lo sabemos, el resto si. Sabemos de todo pero no alcanza a casi nada para contestar las preguntas que Erdosain se hace: (...)-¿Qué es lo que hago con mi vida?- decíase entonces queriendo quizás aclarar con esta pregunta los orígenes de la ansiedad que le hacía apetecer una existencia en la cual el mañana no fuera la continuación del hoy con su medida de tiempo, sino algo distinto y siempre inesperado (...) (Los 7 Locos de Roberto Arlt, libro que leo en este momento).

Pehuajó

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